El jueves 13 de febrero fue presentado en la “Sala de la Corona de Aragón” el libro “Ochenta y cinco veces siete” escrito por Pedro Luis Ferrer y David Beneded y que repasa la historia de la Cofradía de las Siete Palabras y de San Juan Evangelista de Zaragoza en sus 85 años de existencia. En el «Espejo de la Iglesia en Aragón» de COPE entrevistamos a David Beneded, Coautor del Libro “Ochenta y cinco veces siete”. Transcribimos la entrevista.
Rocío Álvarez: David, cuéntanos, ¿Qué os motivó a ti y a Pedro Luis a escribir este libro sobre la historia de Cofradía de las Siete Palabras?
David Beneded: Bueno, pues han sido muchos meses de trabajo, sobre todo de hacer cosas en común, teníamos varios proyectos nosotros individualmente y a la raíz de trabajar juntos en la Junta Gobierno en la Vocalía de Comunicación, pues decidimos poner en común lo que llevamos investigando cada uno por nuestra parte. Entonces se han recopilado muchos documentos, datos, fotografías, se ha hecho una digitalización profunda de todos los archivos de la cofradía y queríamos poner, sobre todo, en relevancia, pues la historia de toda nuestra cofradía, poniendo sobre todo en valor, también, toda la labor que hicieron, tanto Mosén Francisco Izquierdo Molins, nuestro fundador, como los jóvenes de Acción Católica que lo acompañaron en ese proceso.
R.Á.: Entonces, ¿cómo habéis creado el libro que abarca todo ese periodo tan extenso?
D.B.: Bueno, pues tiene una primera parte más narrativa, donde como decía, se homenajea a Mosén Francisco y a los fundadores haciendo una relación completa que hasta ahora no había de todos los fundadores de la cofradía desde el año 40 hasta el año 45 y se explica todo el proceso de constitución de la cofradía, que fue un proceso organizado, moderno para su tiempo, ágil, que permitió que, en tan solo un mes, pues la cofradía pasara de constituirse en salir en la procesión por primera vez. Y luego hay una segunda parte más esquematizada y explica de un modo que pueda ser consultada fácilmente, en la que se desglosa cada uno de los 85 años con datos de las procesiones, primatología, estadística, todas las novedades que se van produciendo cada año y sobre todo también una recopilación de las crónicas de prensa de cada una de las procesiones y fotografías, porque hay más de 600 fotografías en el libro datadas en cada uno de los años.
R.Á.: Toda esa documentación, toda esa historia a mí me parece ardua, pero ¿Cómo lo habéis hecho? ¿Ya teníais esa inquietud cada uno, la de haber ido recopilando esa historia?
D.B.: Si, había la inquietud del archivo de la cofradía, que también está conservado, pero también hemos buscado en otros archivos de instituciones, mucha colaboración de hijos de fundadores que tenían material conservado de sus padres, fotografías, documentos y también, aunque es un proceso paralelo, pero que nos ha servido también para organizar la información, pues hemos recopilado en una nube casi más de catorce mil documentos tratados y digitalizados para que la cofradía también lo pueda preservar en el tiempo.
R.Á.: Qué interesante, porque además es un material valioso ¿no?
D.B.: Sí, sobre todo, porque muchas cosas que han salido inéditas, la fotografía queda exportada que es uno de los emblemas de la Semana Santa de Zaragoza con los tambores, la primera aparición de los tambores en la Semana Santa de Zaragoza.
R.Á.: Cierto, porque la atribución es a vosotros, ¿verdad?, que la introducción del tambor a la Semana Santa de Zaragoza, tengo entendido que fue por vuestra parte, por la Cofradía de las Siete Palabras y de San Juan Evangelista.
D.B.: Si, la Semana Santa en Zaragoza, a partir del año 37, se restructura con la creación de las cofradías filiales de la Hermandad de la Sangre de Cristo que era la organizadora del Santo Entierro y en el año 40, con la fundación de nuestra cofradía Mosén Francisco que era originario del bajo Aragón, pues quiere incorporar esos tambores que había revivido en su infancia e incorpora los primeros 12 tambores que el primer año no son miembros de la cofradía, porque no dio tiempo a organizar ensayos ni organizar la estructura, pero que a partir del año 41 ya son miembros todos de la cofradía y hasta ahora que es una de las señas de identidad tanto de la cofradía como de la Semana Santa de Zaragoza.
R.Á.: ¿Qué otros aspectos destacaríais como de la historia de la tradición de vuestra cofradía a parte del tambor?
D.B.: Principalmente, pues como todas las cofradías, la devoción por los pasos y por las imágenes. Tenemos la fortuna de tener cuatro imágenes que están todas expuestas al culto. Tenemos el paso titulario, el paso de la quinta palabra en la que es la sede canónica, que es la Real Capilla Santa Isabel de Portugal. Tenemos un Cristo en San Gil y luego tenemos el Cristo de la Expiración que es el que está expuesto en la Basílica del Pilar.
R.Á.: ¿Cuál diríais que ha sido el mayor desafío al escribir este libro?
D.B.: Hombre, sobre todo ha habido muchos, porque ha sido un proceso como ya digo arduo, quizás sobre todo la adaptación de muchas fotografías, el procesado de las mismas, porque claro muchas fotografías pues al estar en domicilios particulares pues estaban dañadas con el tiempo y sobre todo datarlas porque ha sido también un proceso complicado que hemos tenido que estar investigando a ver esta fotografía en que calle exactamente está o en qué momento o qué comercio estaba reflejado en la fotografía, que investigando cuáles son las fechas de apertura de cada uno de estos establecimientos y ha sido quizás lo más complicado para que cada uno de los 85 años tuviera la representación gráfica y fotografías en el mismo.
R.Á.: Y no sé si en todo este proceso de documentación e investigación, ¿os habéis sorprendido, os habéis conmovido por algo que habéis descubierto?
D.B.: Sí, ha habido muchos momentos, ya digo la fotografía de año 40, luego ha habido fotografías también que particularmente a mí me emocionaron mucho como por ejemplo el primer altar que tuvo la cofradía en san Cayetano en el año 51, que era una fotografía que se había perdido en los archivos, y apareció justo al final de todo el proceso y ha habido también documentación de los años 40, de recibos, de pagos de cuotas, de los acuerdos con la Hermandad de la Sangre de Cristo, invitaciones a las fiestas de la cofradía, las primeras publicaciones, todo eso que por diferentes y circunstancias muchas de esas cosas pues en los archivos de la cofradía no estaban y que la hemos podido recopilar a través de la colaboración de mucha gente incluso de cofrades coleccionistas de otras cofradías.
R.Á.: ¿Dónde se puede adquirir el libro: “Ochenta y cinco veces siete”?
D.B.: Bueno, el libro uno de los propósitos que teníamos tanto Pedro Luis Ferre como yo, los autores, era el que cada hermano de la cofradía tuviera un ejemplar gratuito. Entonces, desde la semana pasada, desde el viernes que fue el día después de la presentación, lo que hemos estado haciendo en los locales que la cofradía tiene en la la Calle del Olmo es seguir repartiendo a cada hermano de la cofradía, pues uno de los ejemplares. Por lo tanto, en principio el libro solo se va a poder adquirir en la cofradía y preferentemente para los hermanos que lo pueden ir retirando gratuitamente.
R.Á.: ¿Qué te gustaría transmitir sobre la importancia de conocer y valorar la historia de nuestras tradiciones, en este caso, pues a través de la cofradía la Cofradía de las Siete Palabras y de San Juan Evangelista?
D.B.: Hombre, sobre todo que las cofradías somos más que tocar el tambor unos días al año. Las cofradías llevan mucho trabajo para no solo que puedan brillar de alguna manera esos días, sino que hacen una labor de obras sociales intensas durante todo el año, tienen un compromiso también con la comunidad eclesial, con la Archidiócesis, intenta trabajar en muchas áreas para demostrar también que somos más, que como dice la propia coordinadora en sus campañas somos más que los que tus ojos ven, y mucho más de copilotes y tambores que salen en esa semana y en la Semana Santa.