El miércoles 14 de febrero fue un día de doble celebración en el Colegio de las Viñas: por un lado, comenzamos la Cuaresma con la imposición de ceniza y el reconocimiento del amor llevado al extremo, y por otro, nos unimos a las jornadas del matrimonio propuestas por la Conferencia Episcopal con diferentes actividades.
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Conocer y celebrar el amor ha sido el propósito del proyecto realizado en las clases y en la familia durante estos días. Los niños han preguntado a sus abuelos por su historia de amor y han podido conocer cómo han trabajado por mantener, día a día, ese cariño que les unió y les sigue uniendo. El miércoles 14, para terminar este proyecto, han podido reunirse en la capilla del colegio para celebrarlo juntos, donde las parejas han renovado sus promesas matrimoniales y han recibido regalos hechos por los niños. Ha sido muy emocionante cuando han conocido la vida en común de más de 40 años de la mayoría de las parejas, o de esas personas que tiene su marido o su mujer en el cielo pero siguen recordándolos y cumpliendo años de amor aunque ya no estén presentes. Las personas mayores han sido un referente y modelo de vida para sus nietos. Nos unimos a esa oración por el amor como base de las familias.
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